Equinoccio de primavera 2021

El equinoccio de primavera es un evento astrológico en el que se celebra el inicio de la primavera. El inicio de un tiempo donde todo nace o renace. La naturaleza en invierno esta quieta, latente, silenciosa… y ahora de las resecas ramas de los árboles que parecían muertos, empiezan a salir brotes, casi siempre rojos en forma de punta de flecha; como disparos de vida de los que nacerán nuevas ramas, hojas y flores. Algunos animales despiertan de su letargo, otros regresan de su exilio en otras tierras, los pájaros llenan el anterior vacío con sus embriagadores cantos. La naturaleza entera está en celo presta a concebir.

“El Equinoccio de Primavera 2021 para el hemisferio norte tendrá lugar el día 20 de marzo a las 10:37:23 hora peninsular (España) y para México (CDMX) será el día 20 de marzo a las 03:37 am.”

Celebración del equinoccio de primavera

Representa un nuevo amanecer, los días le fueron ganando terreno a las noches desde el solsticio de invierno; en este punto se igualan y a partir del equinoccio la luz vence por fin a la oscuridad, los días serán cada vez más largos y el calor ira ganado terreno al frio del invierno, calor necesario para despertar el fuego interno de la semilla, despierte y brote. La semilla o huevo a de morir para que la planta pueda nacer.

Por eso en esta época en el ritual cristiano se celebra la Semana Santa donde el portador de la luz, Jesucristo debe morir para regar la tierra con su sangre, como ofrenda de la próxima cosecha, renacer en cuerpo de luz, la victoria sobre la muerte, la luz venciendo a las tinieblas. Esta festividad cristiana cambia de fecha todos los años para ajustarla con la primera luna llena de primavera.

En el mundo celta se celebra en la fiesta de Ostara diosa del amanecer y del despertar de las fuerzas germinativas de la naturaleza y se realizaban rituales de fertilidad, hasta la fiesta de Beltane que se realizaba 40 días después en la plenitud de la primavera.

Este equinoccio vernal precedido de un tiempo de purificación, que se inicia en febrero (februum en latín significaba todo lo que sirve para expiar y purificar) y que por medio de ayunos o eliminación de ciertos alimentos los egipcios, los babilonios, y los judíos y posteriormente los cristianos preparaban las festividades de entrada en la primavera. En el ritual católico se llama cuaresma, 40 días de purificación precedidas por los carnavales, fiestas de origen precristiano, que en sus formas más arcaicas eran ritos de depuración psíquica. Los mayas así mismo guardaba abstinencia y no salían de casa los últimos días antes del equinoccio.

Este tiempo de purificación necesario para la correcta entrada a la renovación, las materias deben ser preparadas y purificadas para poder albergar el espíritu que desciende en la plenitud de la primavera, por eso el equinoccio vernal es el escogido para el inicio de la gran obra según comenta Fulcanelli en su obra las moradas filosofales.

En nuestra cultura antigua el rojo era el color de la vida y el blanco el de la muerte, y hace más de 24.000 años los huesos de los muertos se espolvoreaban con polvos rojos con el fin de otorgarle cualidad revitalizadora. Por esto y por la similitud entre el huevo y los huesos, éstos también se comenzaron a teñir de rojo siendo siento entregados como ofrenda de fertilidad. Naciendo aquí la celebración de los huevos de pascua, el huevo es símbolo de fertilidad, de germen que cuando es excitado por un calor externo eclosionara y nace el pollito, por eso al regalarlo le deseas prosperidad al prójimo. Algunos huevos de Pascua son reservados para ser colocados en el ataúd cuando alguien moría.

Era el momento sagrado escogido para que las mujeres que tenían problemas para quedarse embarazas realizaran diversos rituales de conexión con la fuerza fertilizante de la naturaleza en este ciclo se encuentra exaltada.

Venus es regente de tauro el signo que preside la plenitud de la naturaleza y que significa la fuerza femenina fertilizadora y multiplicadora.

Por todo esto el equinoccio de primavera es un momento mágico en el que conectar con nuestra creatividad y capacidad de prosperar. Es un momento para regar, fertilizar y activar los propósitos que realizamos.

Ritual equinoccio

Para realizar la conexión con esta puerta proponemos preparar un huevo, con mucho cuidado lo vaciaremos y secaremos. Lo pintaremos o teñiremos de Rojo y en su interior introduciremos un pequeño pergamino:
1. Con los propósitos que hicimos en el solsticio de invierno.
2. Si no lo hiciste, realiza nuevos propósitos.
Una vez realizado, sella el huevo con cera de abeja.

Prepara tu altar con los 4 elementos y en el centro elabora un nido, bien con telas o con hierbas secas, o incluso comprado de decoración.

  • La vela que representa el fuego ha de ser de color Verde, el color de Venus.
  • El agua viva (manantial, lluvia de primavera.)
  • Un incienso o AE de Jazmín, representando el elemento aire.
  • Un cuenco con tierra negra fértil, representando a Isis.
  • En el centro colocaremos el nido, nuestro huevo. Al huevo le vamos a poner una telita verde a modo de mantita, representando el calor necesario y la fuerza fertilizadora de venus. Encima de la mantita, una flor, lo más venusina que tengas.

Mientras realizas el altar conecta con la luz en tu interior, dentro de un huevo que representa tu Ser puro potencial. Y mientras respiras esa luz que está dentro del huevo, va creciendo hasta atravesarlo y manifestándose a nivel exterior, llenando todo tu ser y más allá.

Nos encantaría que nos compartieses tu altar o el proceso de este, etiquetándonos en @escuelasolve

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