Depresión y menopausia: tratamiento natural desde la alquimia

Se dice que la menopausia es un momento que te lleva a la depresión y la sensación de vacío, hemos escuchado las voces de muchas mujeres viviendo esta etapa de manera dolorosa y casi desesperada. Esta es una verdad contundente, se trata de un punto de quiebre, pero a través del crisol la alquimia podemos darle la vuelta y atenderlo desde un lugar que nos permita verlo como un momento natural de la vida que así ha de ser tratado, naturalmente. Depresión y menopausia: tratamiento natural, pueden estar ligadas, pero nosotras tenemos gran parte del poder para poder trabajarlo a través de la alquimia.

Comprender la Naturaleza es la clave para reconectar 

Hoy más que nunca es evidente lo alejados que nos encontramos de la Naturaleza, que es donde originalmente se genera toda la información que se requiere para comprender el universo y sus vaivenes. El filósofo, el alquimista, el mago, sabe que en la observación de la Naturaleza se encuentra el secreto para transformar lo grosero en sutil, y así purificarlo y restituirlo a su origen más puro.

Este principio básico aplica para cualquier tema que se desee abordar en la vida; los postulados herméticos no son lejanos y vagos principios sólo para seres de muy alta consciencia. Todos podemos ser beneficiados de lo que la tradición propone, para volver cualquier cosa o estado a su vocación, “reencrudarlo” ¿qué es esto? Es algo muy simple, volver al estado original, a la paz que brinda la perfección del Ser a pesar de las circunstancias, incluso, a pesar de nosotros mismos.

Una de las claves más importantes para comprender la Naturaleza al observarla es atender y aprender de los ritmos. Desde la alquimia el ritmo básico es el ritmo “coagula – solve”, coagular y disolver, es un ritmo de dos tiempos que se perpetúa hasta el infinito coagulando lo que fue disuelto para volverse a coagular. No hay inicio ni final, como lo dice la tradición “Todo es ritmo”.

Este conocimiento es invaluable para la integración consciente y luminosa de la menopausia, cuyo nombre causa inquietud con solo pronunciarlo, la alquimia nos permite abordarlo como un momento natural de reajuste en la vida.

No hay inicio ni final: “Todo es ritmo”.

Si todo es ritmo, la vida ha de tener un ritmo, los dos momentos que definen este lapso son el nacimiento y la muerte. Cuando nacemos, iniciamos una carrera en ascenso que requiere de atención, movimiento, fuego, energía, valentía, avance, competitividad, relación con el exterior; todos ellos atributos del estado denominado desde la alquimia “sulphur” y podemos entenderlo como el polo activo, o el polo masculino. Una vez llegado el momento que se suele denominar “la mitad de la vida”, lo que inicia es la siguiente etapa, que es la disolución, cuyos atributos son, en contraste a los del suphur, la permeabilidad, la adaptabilidad, la flexibilidad, la pasividad, la interiorización y la aceptación; el hermetismo denomina a esta fase del ritmo el estado “mercurius” y es el polo pasivo o femenino del ciclo. Es muy importante tener en cuenta que el infinito en su ritmo se despliega hacia todas las direcciones, todos los ciclos están conformando ciclos mayores y están compuestos de ciclos menores. Somos una sinfonía de millones de ciclos resonando al unísono.

Si nos centramos exclusivamente en la vida de la mujer, es evidente darnos cuenta que estas dos etapas están perfectamente delineadas en su función orgánica. La primera mitad de la vida de una mujer, “la coagulante” está marcada desde su nacimiento y reforzada en su fisiología al momento de ser capaz de concebir, desde el inicio hasta el final de la vida fértil de una mujer, es menester coagular, vivir, encarnada en un cuerpo de mujer, la primera fase sulphur de la vida. A diferencia de los hombres (aunque en ellos también se manifiesta un proceso de reajuste hormonal, pero mucho más sutil), el cuerpo femenino como un reloj marca el inicio de la etapa solve con la pérdida de la capacidad reproductiva, termina el ciclo menstrual, y en este punto crítico, que no es una terrible desgracia, sino un momento en el que nos tenemos que adaptar al cambio de ritmo, al nuevo giro que la fuerza ha de tomar de manera natural, hay una reconfiguración en el ser femenino a todos los niveles, partiendo desde el más evidente que es el físico, pasando por el emocional, mental, hasta llegar al espiritual. Al ser un momento crítico, es ineludible experimentar en mayor o menor medida sensaciones de pérdida y vacío.

Cada una de las modulaciones del Espiritus Mundi (fuerza única y omnipotente de la que todo proviene) está compuesta de un polo sulphur y un polo mercurial, pero si llevamos la atención a la diferencia en el cuerpo, encontramos que en los seres humanos ésta diferencia se circunscribe a los órganos genitales. Desde este punto de vista, la mujer es una manifestación de lo Divino que contiene, irremediablemente (como cualquier emanación de Dios), una parte sulfúrea y una mercurial, y que para mantener el orden cósmico, fue dotada de la capacidad de recibir la semilla masculina para procrear y alojar vida. En este sentido, ella es la principal portadora de la fuerza mercurial en el género humano, cumple en lo fisiológico con la función receptora y acogedora para gestar una nueva vida en su seno. Lo masculino deposita, lo femenino recibe.

 

El maestro Álvaro Remiro dice sobre el Mercurius: “Distiende, enfría, separa, disuelve, diluye. Es el seno, punto de partida para el nacimiento de un nuevo Sulphur, pues es preciso un medio mercurial para que desde él brote un nuevo Sulphur”.

 

El secreto de la disolución alquímica eminentemente femenina es morir a lo que fue, regresándolo a un mar primordial donde se purifica, se sana, se libera de los lastres y de los triunfos, todo vuelve a su estado original. Aquello que es sabiamente disuelto, tendrá una nueva coagulación más elevada, más completa, más plena. Encontrará recursos en los aciertos del pasado, y lecciones en los errores.

Consejos para abordar la menopausia de forma consciente

Aquí te dejamos algunos tips para abordar la menopausia desde esta nueva visión que te ayudará a vivir el reajuste de manera suave y consciente:

A nivel físico:

  • Atiende tu alimentación, escucha tu cuerpo.
  • Duerme lo suficiente, date tiempo para descansar.
  • Haz ejercicio.
  • Arréglate para ti.

A nivel emocional y mental:

  • Acepta todas tus emociones y atiéndelas.
  • No te tomes las cosas de forma personal.
  • Observa tus pensamientos.
  • Cuida tus relaciones.
  • Escucha la llamada de tu alma.

A nivel espiritual:

  • Medita
  • Contempla
  • Habita la Naturaleza
  • Abre tu corazón a Dios.

La menopausia es el inicio de una nueva etapa llena de promesas y de oportunidades para conectar con tu máximo nivel de feminidad, aprovéchala como tal.

Si quieres saber más sobre alquimia y mujer, no te pierdas nuestro post “Lo femenino en la alquimia“.

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